
“Hay caravanas motorizadas con mayores distancias y que duran varios días, pero la del Zorro es la peregrinación religiosa con mayor participación”.Es cierto, a la mayor parte de los participantes el motor principal que los impulsa es la fe, aunque se unen pequeños grupos que ruedan sus motos atraídos por la excitante experiencia de formar parte de la ruidosa mancha que se mueve sobre los 224 kilómetros de asfalto que separan a la capital y Esquipulas.
Además, el evento no reúne solo a motociclistas, ya que a lo largo del recorrido miles de comunitarios —en especial niños— salen a apostarse curiosos a la orilla de la carretera para saludar a los pilotos, quienes suenan intermitente sus bocinas.
La efervescencia que desatan los peregrinos más ruidosos del Cristo Negro motivó al Ministerio de Cultura y Deportes a otorgarle el reconocimiento de Patrimonio Intangible Cultural de la Nación, justo en la conmemoración de su 50 aniversario.






Esta es una experiencia más, que puede disfrutar a través del recorrido de nuestro sitio web con la finalidad de poder encender una veladora y pueda ser bendecido en esta visita.

